Con tres trenes, cada uno con una capacidad aproximada de 5,2 millones de toneladas por año, la capacidad total de producción de LNG del terminal alcanzará entre 15 y 18 millones de toneladas anuales. Cuando esté plenamente operativo, la instalación podrá convertir aproximadamente 2,5–2,6 mil millones de pies cúbicos de gas natural al día en LNG para exportación, convirtiéndose en uno de los principales terminales de exportación de LNG en Estados Unidos.
El proyecto es una inversión de aproximadamente 10.000 millones de USD, desarrollada en asociación entre QatarEnergy (70%) y ExxonMobil (30%), y se espera que genere miles de empleos en construcción y más de 200 puestos permanentes. Gracias a su puerto de aguas profundas en el Sabine-Neches Waterway, el terminal podrá recibir los mayores buques de LNG y suministrar LNG a los mercados globales, obteniendo gas natural de importantes cuencas de shale como Haynesville, Permian y Marcellus a través de conexiones de tuberías existentes.